Tratamiento del TDA y el TDAH sin fármacos

“La ilusión de que los problemas de conducta de los niños puede curarse con fármacos nos evita que, como sociedad, tratemos de buscar soluciones más complejas, que serían necesarias. Los fármacos sacan a todos (políticos, científicos, maestros, padres) del apuro. A todos, excepto a los niños (Sroufe, New York Times, 2012)”.

El TDA es la condición infantil más diagnosticada en la actualidad. El tratamiento que suele utilizarse es el farmacológico, en ocasiones acompañado de tratamiento terapéutico. Es preocupante cómo cada día se diagnostican más niños sobre la base de criterios escasamente fiables y son medicados ignorando o restándole importancia a posibles efectos secundarios.

¿Se debe medicar o no a un niño diagnosticado de TDA? Hay varias razones para hacer esta pregunta:

1. El diagnóstico de TDA es incierto.

Con frecuencia escuchamos que: “Hay que hacer un buen diagnóstico, con todas las pruebas y exámenes neurológicos correspondientes para que haya certeza y el diagnóstico sea fiable”. Hasta este momento, no existe ninguna prueba ni neurológica, ni endocrina, ni un estudio de imágenes, ni una analítica de laboratorio que confirme que un niño (ni un adulto) tiene TDA. El diagnóstico es conductual. Resulta preocupante la cantidad de cuestionarios y test que han surgido con motivo del TDA, muchos de los cuales dan resultados poco fiables, abultando las cifras del diagnóstico. Ante un diagnóstico incierto y confuso no se debe optar por medicar a los niños sin probar antes otras opciones.

2.-En segundo lugar, dentro del diagnóstico de TDA se esconde un amplio abanico de posibilidades: niños con problemas auditivos, visuales, con inmadurez neurológica, con problemas emocionales, niños disléxicos, con problemas nutricionales. etc.

Todos se esconden dentro del mismo diagnóstico: TDA. Lo importante no es etiquetar al niño sino intentar conocer, mediante una exploración psicológica, cuál es el origen de sus dificultades para poder sugerir las terapias pertinentes. Un diagnóstico taxonómico nos dice “que el niño tiene TDA”, lo etiqueta; un diagnóstico descriptivo nos dice “que pasa con ese niño”, por qué presenta determinadas conductas y nos da las pautas para sugerir el tipo de tratamiento que requiere.

3. En tercer lugar están los posibles efectos secundarios.

En relación a Strattera (atomoxetina) el laboratorio que la produce señala que 4 de cada 1.000 niños que ingieren esta droga puede llegar a tener ideas suicidas. A consulta psicológica llegan niños con ideas suicidas o con rasgos de depresión generados por este medicamento.
Con el metilfenidato (Ritalín, Concerta, Rubifén, Medikinet) que es una de las drogas más utilizadas en el tratamiento del TDA ocurre que es una anfetamina, droga potencialmente adictiva aunque los defensores del uso de los fármacos en el TDA digan que no. El metilfenidato está catalogado como una droga similar a la cocaína. Todos los fármacos utilizados por el TDA además, pueden producir otros efectos secundarios como dolor de estómago, inapetencia, trastornos en el crecimiento, tics, etc.

4. Existen otras intervenciones que pueden brindar amplios beneficios a los niños que se distraen o muestran conductas hiperactivas.

Mi protocolo de intervención sin fármacos incluye: una primera entrevista con los padres para conocer la historia del niño que llega a consulta; unas sesiones de evaluación del niño para conocer sus habilidades, destrezas, intereses, funcionamiento emocional, etc. Una segunda entrevista con los padres para analizar los resultados de la evaluación y analizar el plan de trabajo a seguir con el niño.
Generalmente, aparte del apoyo psicológico que con frecuencia se sugiere en estos casos, también se trabaja con otras terapias (de acuerdo a lo que indiquen los resultados de la evaluación). Entre estas terapias pueden señalarse: bioterapia, terapia visual, terapia auditiva, terapia de reorganización neurológica, logopedia, etc. Cada niño recibirá la terapia correspondiente de acuerdo a los resultados de la evaluación psicológica practicada.

Entrevista realizada a Gladys Veracoechea Troconis sobre el TDA.
‘Educando con Amor’ PROG 55. El déficit de atención sin fármacos.